Miriam Aparicio, blues piano Miriam Aparicio, blues piano
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El círculo de Selbst

«Per molt que sapies es molt mes lo que ignores»

De música y libros

Esta pandemia que nos visita está removiendo muchos
cimientos, algunos de ellos estaban realmente podridos ya, lo cual lamentable
y presumiblemente no va a evitar que sigan
ahí unos cuantos años más…

El confinamiento, a su vez,  nos coloca delante de las narices todo el
tiempo que antes embuchábamos con carreras de aquí para allá, en ocasiones
hacia  dudosas metas.

Todo el tiempo que habíamos deseado lo tenemos ahora
encapsulado entre nuestras cuatro paredes. Eso si somos afortunados de tener
salud y paredes, claro ¿Y de qué nos acordamos ahora? De la música, de los libros, de la
cultura y el arte, dicen. Ahora.

Primeras dudas surgen. ¿A qué llamamos arte? ¿Es sinónimo
de cultura? Y también: ¿cuando acabe este confinamiento volveremos a colocarlas
en la estantería hasta nuevo aviso?

¿Es arte todo lo que suena, cualquier trazo sobre un
papel es cultura? ¿Si un ayuntamiento contrata a un famoso DJ y cantante, hijo
de una famosa folclórica, lo hace gracias al presupuesto destinado a cultura? ¿Cultura
y espectáculos, quizá? ¿Si una persona humana saca su munición vocal e
instrumental al balcón es arte? ¿Crece tu condición de artista
proporcionalmente al número de seguidores que tengas en Instagram?

                                                                    ————

Se ha armado bastante revuelo con el interruptus “Barcelona ens en sortirem” y leyendo la nota de
cancelación del festival por parte de la alcaldesa pienso que no entiende aún la razón de
la indignación de muchos.

Cierto es que los músicos tienen fama de individualistas
y de no poco ego. Hablo de fama, releed, y generalizo, por supuesto. De alguna
manera tiene cierta lógica dada la disciplina etérea y mágica, sobre todo a
nivel laboral, que les ocupa. También generalizo aquí, e igual echo mano del
tópico. Me pregunto si es razón suficiente para que la profesión sea
menospreciada, pisoteada, aniquilada, en definitiva. También habrá perfiles
individualistas y no faltos de ego en otras profesiones, digo yo. Pero si
tienes la suerte de entrar en algún epígrafe existente ya tienes algo salvado.
Como seas músico…estás jodido. Porque sencillamente: no existes. No busques la
casilla porque no existe. Hace unos días este grupo, paradójicamente desde su
inexistencia, lee con estupefacción el anuncio de un festival, en realidad
pequeño teniendo en cuenta a lo que nos tienen acostumbrados en épocas de
“vieja normalidad”, al que se destina una cifra seguida de un puñado de ceros y en el
actuarán conocidos artistas, algunos consagrados, otros no tanto,  y otros están en ello. Primero se dice que
los músicos van a participar de manera altruista, más tarde que reducen su
caché habitual a un caché mínimo. Cada actuación musical durará lo que dura una
canción.

Vale. Ahora una pregunta: ¿sabéis cuál es el caché mínimo
en el circuito de música en directo en Barcelona y en qué condiciones? ¿Y sabéis
por qué? ¿Lo sabe el ayuntamiento? Quiero creer que no. Y ahí viene mi
indignación. No tienen ni idea, NI IDEA,
a estas alturas de la película, de la precaria situación laboral de los
músicos.

————-

Volviendo al tiempo que se nos ha devuelto por arte de coronavirus.
Entiendo que cada uno es libre de ocupar su tiempo como más le apetezca. Si
queremos ocupar tiempo con música, con libros, con películas, por suerte, la
mayoría tenemos al alcance suficiente material ajustado exactamente a nuestro
gusto o curiosidad. ¿Tengo acaso que alegrarme de que destinen 200.000€ para
“devolver la ilusión” y animar a los ciudadanos de Barcelona? Creo que en época
de crisis sanitaria, social y económica sólo sirve una pregunta ¿es necesario?
No dudo de la buena intención, romántica e ingenua también, por cierto.  Pero lo inaceptable es que esa idea venga de
alguien con alto cargo político. Política implica responsabilidad (no os riais)
 y ese nivel de ignorancia de la realidad
de un sector no es admisible. Claro está que el ayuntamiento de Barcelona no es
el único ignorante (por ser generosa) de la cuestión, y de otras muchas,
imagino, ojalá…

Si quieren animar el sector cultural, en concreto el
musical, que vayan bajando de los terrados. Nuestra cultura de base no está
ahí, está en los sótanos. Ahí nos ocultan, como quien esconde sus vergüenzas
haciendo ver que no existen.

                                                           ———

Empezaba preguntándome qué es arte. Cuando quiero saber
qué quiere decir algo suelo buscar en el diccionario, llámame antigua. También
intento escuchar. Reflexionar a partir de lo que leo y escucho. Observar a
personas que de alguna manera encarnan la cuestión también me ayuda a
comprender, en algún caso.

Según la RAE, cultura
es el conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio
crítico. PAM! Y también: conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos
y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupos
social, etc.

Entonces busco arte:
manifestación de la actividad humana mediante la cual se interpreta lo real o
se plasma lo imaginado con recursos plásticos, lingüísticos, o sonoros.

Sí, escueta e insuficiente, claro.

La cultura nos ayuda a saber quiénes somos, en cuanto a
individuos y en cuanto a comunidad, qué camino hemos recorrido, qué errores
hemos cometido, qué cosas maravillosas hemos creado. Todo ello son herramientas
para sembrar el futuro.

¿Y el arte? El arte aporta una dimensión algo más
complicada de explicar. El arte expresa aspectos profundamente humanos y hace
que nos sintamos conectados por ellos; valores de conexión, de unión que algunos,
diría,  perciben como revolucionarios y
peligrosos. El arte, el verdadero arte, toca esas fibras escondidas que, a su
vez, hacen vibrar tu cuerpo visible, y te hacen llorar, mearte de risa, erizar
tu piel, pensar, dudar, sentir un nudo en el estómago, enfadarte, sentirte solo, respirar hondo, sentirte
acompañado, sentir… dando espacio a emociones que tantas veces insistimos en
ocultar. Amplia los límites de la realidad y la dota de significado. Toca
nuestro aspecto más humano, aunque suene redundante. No está mal recordar de
vez en cuando el milagro que comporta ser humano. 

Pero como suelo decirles a mis alumnos de música cuando se
atreven a soltarme que la magia no existe: yo creo en la magia… aunque a veces
hay que ayudarla un poco ¡que no puede hacerlo todo ella sola! Y ese milagro que también envuelve el arte, hecho por artistas humanos (por si lo dudabais), no implica
vivir del aire, como parece que algunos cínicamente pretenden. Ni mucho menos.
Ya está bien. No se puede llevar el romanticismo tan asquerosa e hipócritamente
lejos.

2 thoughts on “De música y libros

  1. Gràcies per aquest escrit, Miriam!! És una art amb reivindicació, una de les possibles qualitats de l'art! T'admiro! Feliç de compartit xerrades, reflexions, concerts, màgia, dinars, viatges i amistat!! Una abraçada ben gran!!

  2. Míriam, estic d'acord a el 100% amb el que exposes en el teu escrit, ningú millor per definir el que se sent i el que esdevé en el món de la música qui ho viu perquè forma part d'aquest món. Si la Cultura és necessària, l'art és imprescindible per al desenvolupament ple dels éssers humans, i això se'ns oblida molt sovint quan no s'ignora

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